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23-07-07

Comentario Cine: "El Perfume".


2 x 1 de El Perfume, el primero es el comentario que apareció en la edición de Junio 2007 de Caleidoscopio, pasquín oficial del Centro de estudiantes de comunicaciones de la UC, y el otro es una versión en extenso con más humor:

El Perfume A:

El Perfume pertenece a una rara especie de películas. En la misma línea de cintas como La Muchacha de la Perla o la versión 2004 de El Mercader de Venecia, adopta códigos estilísticos de lo que podría considerarse un cine de “alta cultura” (tomando en cuenta lo discutible y desagradable del término), mezclándolos con un presupuesto relativamente elevado que permite una producción a todo chancho, una campaña publicitaria discreta y meter a un actor famoso, que aprovecha la oportunidad para “actuar en serio”, Dustin Hoffman en este caso. Creando un producto pop, pero con una factura audiovisual de primera.
Lamentablemente, la cinta es débil en el ritmo de la narración, la profundidad del mensaje y el desarrollo de los personajes. Convirtiéndose en un complemento al best seller homónimo de Patrick Süskind, más que en una tremenda adaptación.
Sin embargo, entre lo más rescatable está un Dustin Hoffman solidísimo, como no lo veíamos hace años y una escena final que se hace gigante, inaprensible e hipnótica en su saturación. Por esa escena y para aprender a fabricar perfumes con la piel de chicas guapas (una gran lección para la vida), vale la pena pagar la entrada.


El Perfume B:

La industria de la cosmética está en crisis. Los ejecutivos miran desesperados los millones de desodorantes que son trasladados hacia un incinerador. Luego de años construyendo un imperio contra el olor a ala, todo se desmorona por un solo hombre: Jean – Baptiste Grenouille, el primer ser humano que no tiene las axilas hediondas...¿Pero será el último? De eso, no trata El Perfume, pero podría servir para un remake en clave adolescente.
Para los que no conocen la historia de El Perfume, adaptación de la novela homónima de Patrick Suskind, Jean – Baptiste Grenouille, es un tipo raro, su cuerpo no emana ningún olor, pero cuenta con un olfato ultra hiper desarrollado, que lo lleva a obsesionarse con los aromas en un hediondísimo siglo XVIII.
El sólo hecho de que alguien se atrevió a adaptar esta historia a la que directores le han hecho el quite durante años, hace de esta película una cinta con cojones. Puede que no sea la mejor adaptación de un libro en la historia del celuloide, que los personajes no estén del todo desarrollados y que por momentos se ponga lenta y latera. Pero por el intento, ya vale la pena la visita al cine.
Además, la producción es a todo chancho y visualmente la película es orgásmica. Especialmente la escena final, que en su exceso y saturación es más grande que la vida, dejándonos helados, pegados a la pantallas, completamente ahuevonados, como todos los personajes, menos Jean Baptiste que nos mira con su cara de “súper villano que no necesita desodorante”. Si existiera el premio a “La mejor escena final que hace menos fome una película medianamente fome que es la adaptación de un libro sobre franceses”, esta ganaría lejos.
También es rescatable la participación de Don Dustin Hoffman, a quién hacía un buen tiempo no lo veíamos actuar “en serio”. En su interpretación hace memorable un papel que en manos de otro actor, pudo ser un moco debajo de la mesa.
Por último, para quienes no tienen la menor idea sobre el proceso de elaboración de un perfume, quedarán bastante enterados e incluso aprenderán técnicas fundamentales para la vida, como los pasos a seguir para estrujarle el olor a una chica guapa. Así que no olviden llevar su libreta de apuntes. Recomendación: Envía a la chica a la ducha, antes de comenzar el proceso.
Fuera de bromas, El Perfume es una digna adaptación de una historia que parecía imposible llevar al cine y entendiéndola como la respuesta a un desafío, conviene echarle una mirada.

PD: En algún momento se pensó para esta película hacer un experimento freak, adaptando las butacas de las salas de cine para que emanaran olor, como las que tienen los japoneses. Menos mal que no fue así, cuando vean la cinta, me van a entender.

¿Problemas con los olores? Postealo.

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